General Carlos Bibiano Villa
Castillo
Por: Alejandro D. Flores
Fernández
El general Villa,
tras haber recibido a la reportera en-viada por la Jornada, Juana Martínez,
la cual puso en un artículo diversas expresiones y algunas de las
características de su vida, ha llamado la atención la sangre fría con la que
dice moverse, pues afirma no tocarse el corazón al matar zetas y chapos, que es
incorruptible y si alguien lo quiere comprar lo mata, inclusive en el audio de
la entrevista parece haber dicho que el mataba a las mujeres con una cuerda en
la cabeza, cosa que generó polémica en el programa de MVS noticas con Carmen
Aristegui en el cual el general, al pedir su derecho de réplica por el asunto,
fue confrontado con sus declaraciones y con la misma periodista que le hizo la
entrevista.
Ante una afirmación tal se requiere de una aclaración igual, y en
ese programa dijo no haberse referido a una manera de asesinar sino a una forma
de distinguir a las detenidas que normalmente quieren escapar poniéndoles un
distintivo. Lo que si quedo claro, y él confirma, es que es capaz de matar a
cualquier narcotraficante, sin importar los derechos humanos del mismo,
inclusive sin importar la información que cualquier detenido o capturado
pudiera dar. Y ese fue otro tema dentro de la polémica, aunque no perezca el
estado mexicano ha suscrito y ratificado diversos acuerdos en materia de
derechos humanos y el general clara-mente los está violando, lo que hace que la
periodista se pregunte, las razones por las cuales el gobierno federal se
mantenga silencioso ante tales declaraciones.
Llamó la atención
que en el mismo programa Carmen Aristegui diera a conocer diversos mensajes
dados por sus televidentes y radioescuchas en los cuales, y fue la mayoría,
apoyan al general en los actos que él dice ha hecho. Cosa que es razonable,
ante el descaro de la maldad mostrada por la delincuencia organizada, alguien
que los confronte con sus mismos métodos es un aliado deseable, en todo caso,
la sangre fría y disciplinada del general Villa aspectada en contra de la
ciudadanía sería peor y nadie a excepción de unos cuantos lo sabría.
Podría decirse que el proceder del General es ilegal y es fomentar
la ilegalidad dentro del Estado, pero el apoyo que la gente le da no es
gratuito, el Estado ha puesto a la ciudadanía en una especie de indefensión
ante los actos delincuenciales de individuos y de grupos, ya sean de cuello
blanco o de aquellos que se mueven en las sombras.
Rememoremos que cuando el general estuvo en la policía de Torreón en
el 2010 ceso a la totalidad de los elementos policiacos reestructurando una nueva
policía. Quizá cuando asuma el mando de la policía de Quintana Roo este mes de
abril, suceda lo mismo. Disminuir el número de actos delincuenciales a un
cincuenta por ciento no es poca cosa, y eso es algo que un ciudadano de a pie
puede agradecer enorme-mente.
Una observación
final sobre el general. La masonería a lo largo de la historia ha tenido en
diversos lugares un lugar privilegiado en cuanto al impulso que le ha dado a la
ciencia y a la cultura a través de su triada de valores los cuales son: la
sabiduría, la fuerza y la voluntad; llamemos al caso también su caridad la cual
comprende el auxilio físico, intelectual y moral, sin olvidar la fraternidad,
la libertad y la igualdad. El general al llamarse masón muestra la
responsabilidad humana que posee, y sobre todo la tarea que tiene a favor del
desarrollo de la sociedad.