Un hombre trabajado por el tiempo, un hombre que ni siquiera espera la muerte". Borges

jueves, 28 de marzo de 2013

Reseña


TRANSICIÓN
Carmen Aristegui y Ricardo Trabulsi
Editorial Grijalbo, 2009.  291 pp.
Por:  Alejandro D. Flores Fernández

Cuando se quiere comprender el presente siempre es necesario mirar al pasado, para esclarecer una situación que mejor que plantear las preguntas adecuadas a la gente correcta, a aquellos que estuvieron y están sumergidos en momentos y acontecimientos que delimitan y determinan el asunto en cuestión. Todos los personajes son importantes y necesarios para lograr un análisis enriquecido sobre lo que se quiere indagar, todas las respuestas son importantes porque la diversidad de respuestas amplían el panorama sobre la visión que se pretende tener al frente.
            Eso precisamente es lo que la periodista Carmen Aristegui Flores parece haber hecho en su libro Transición, en el que indaga sobre la posibilidad de haber logrado una transformación de la democracia mexicana después de 70 años de priismo.
            Las entrevistas y los temas se desarrollan en el espacio personal de cada personaje entrevistado abarcando maneras simbólicas, públicas y privadas, que se ubican casi siempre en un tiempo determinado el cual abarca de 1988 al 2009. Y para apreciar mejor sus formas, el tema principal del libro es manejado de una manera político-administrativa ya que normalmente los personajes establecen hechos del pasado bajo la luz de una ideología propia.
            No hay una línea ideológica prevaleciente en esas preguntas y respuestas, no hay atisbos de tendencias deshonestas que pretendan obligarnos a pensar sobre el asunto de cierta manera. Este trabajo es tan profesional y objetivo que no pretende analizar las respuestas de cada personaje sino que el lector tiene la última palabra sobre cada respuesta y sobre cada omisión en las mismas que ha hecho el entrevistado. Respeta al entrevistado tanto como al lector pues es a este último a quien va dirigido y únicamente le da datos para formarse o reformar sus opiniones sobre el tema, sobre los hechos históricos que lo definen y sus personajes presentes o ausentes en el libro.
            Se abordan las elecciones de 1988 y lo hacen personajes que pueden hablar sobre lo que paso y como lo vivieron. También se habla de las elecciones del 2006 en las que Andrés Manuel pudo haber ocupado la presidencia. Este libro nos da la oportunidad de tener un acercamiento a  esos personajes que vivieron esos eventos importantísimos para la historia política de nuestro país y su muy particular visión de los mismos.
            En éste pueden conocer lo que piensa Cuauhtémoc Cárdenas sobre las elecciones del 2006, y sobre las de 1988, para aquellos que sólo saben de él que buscó el carro de su madre por cielo y tierra cuando fue robado durante su mandato en el DF, él es más que eso aunque no lo parezca. Pueden saber que opina Vicente Fox de quien se dice traicionó a la democracia, quien según los teóricos de la transición falló en algo importantísimo en una transición que es el ¿qué hacer con el pasado? Se dice que traicionó a la democracia porque no sólo no se ocupó del pasado sino que se unió a él con tanta fuerza que se volvieron uno. En sí este personaje llegó a la presidencia “con los pelos de la burra en la mano” (p. 154) comiendo tamales con un niño que después moriría de una sobredosis de droga.
            Allí están las palabras de Andrés Manuel quien en estos días está casi desvanecido de la vida pública. Él nos habla de las elecciones del 2006 y la razón por la que él no utilizó ese fraude como escusa para desatar la violencia que tanto temían sus adversarios, también nos habla de las esperanzas que él tiene para con la nación que podrá vencer a la “oligarquía” (p. 210), entre otras cosas.
            El libro también alberga las respuestas de gente que desgraciadamente ha fallecido, desgraciadamente porque eran personajes cuyas opiniones y análisis eran escenarios para comprender los acontecimientos del país. Allí está Miguel Ángel Granados Chapa quien habla de la democracia mexicana a la que califica de “escenográfica” (p. 173). Habla de Fox de quien dice que fue un buen candidato pero un mal presidente (p. 177). Está Carlos Fuentes quien sospechó que el PRI volvería a los pinos pero que deseaba que ganara el PRI de Beatriz Paredes (p. 163). También está Carlos Monsiváis quien nos da su visión sobre la democracia, sobre personajes como Salinas de Gortari y Felipe Calderón a quien acusa de preocuparse de la mercadotecnia y de beneficiar a las grandes empresas (p. 241).
            Y desde luego entre los ya fallecidos está Miguel de la Madrid quien paso, como dijera Porfirio Muñoz Ledo, por su etapa más honesta y por la cual tuvo que retractarse de lo que dijo de los Salinas, según se estima, presionado por sus hijos y por el mismo Salinas de Gortari a quien había acusado de corrupto e inmoral.
            Desde luego hay otros personajes los que dan su opinión sobre hechos y personajes para ayudarnos a comprender lo que implica la política en nuestro país, y con ello saber lo sólido, lo etéreo y/o lo inexistente sobre la transición.


            Necesariamente, siguiendo la afirmación de Pablo Latapí Sarre, quien dice que “cada reseña… está condicionada por las numerosas variables que intervienen en la lectura del reseñador” (Latapí Sarre, Pablo, 2005. Reseña de Homo educandus: antropología filosófica de la educación” de Octavi Fullat, Perfiles Educativos, tercera época año/vol. XXVII, número 108. Universidad Autónoma de México. México DF, México. p.114), permito que esas variables que en mi están e influyen en lo que plasmo en esta reseña me lleven a finalizar hablando de la autora de este libro. La periodista Carmen Aristegui gracias a sus cualidades como informadora ha tenido que afrontar dificultades, pero también gracias a ellas, es una periodista admirada y reconocida, y aunque se la relaciona más con la izquierda nadie puede negar su profesionalismo y su disposición para mostrar pluralidad en sus trabajos y el libro que nos ocupa es un buen ejemplo de ello. Como dije antes Carmen Aristegui ha sido un oasis verdadero en todos esos espejismos informativos (Alejandro D. Flores, 2011. Aristegui sale del aire… Atenea Protectora de la Ciudad No. 1 p. 3) ha sido una gran satisfacción en un México con tantas necesidades de información, lleno de dificultades para la diversidad de opiniones, con tantos periodistas de encargo y tantos medios que irónicamente tienden a negar la información.



20 de abril de 2013